En el Tolima las acciones humanas están detrás de gran parte de los incendios
Ante la emergencia ambiental presentada en el mes de agosto y septiembre en el departamento del Tolima, surge el cuestionamiento constante de saber por qué se generan estos incendios forestales, mas allá del cambio climático y los efectos del fenómeno del niño.
Las quemas agrícolas, las imprudencias y las acciones deliberadas ponen en peligro los ecosistemas del departamento. Esta problemática invita a reflexionar sobre las costumbres humanas, la educación ambiental y la responsabilidad colectiva frente al territorio.
El fuego puede transformar un paisaje en cuestión de horas, lo que antes era un bosque lleno de vegetación y vida puede convertirse en un terreno cubierto de cenizas, con árboles destruidos y animales obligados a huir.
En el Tolima, los incendios forestales representan una amenaza para la biodiversidad y los recursos naturales, pero también plantean una pregunta que va más allá de la emergencia ambiental: ¿Cuánto influye el comportamiento humano en la destrucción de los ecosistemas que nos rodean?
Aunque los incendios forestales pueden originarse por causas naturales, una parte importante está relacionada con actividades humanas. Algunas quemas se realizan para preparar terrenos agrícolas, eliminar residuos vegetales o renovar pastizales.
Sin embargo, cuando estas prácticas se ejecutan sin las precauciones necesarias, el fuego puede extenderse hacia zonas boscosas y áreas de alto valor ambiental. También existen incendios provocados deliberadamente, cuya responsabilidad debe establecerse mediante las investigaciones correspondientes.
Y es ahí en donde la cultura que tenemos como habitantes de nuestro departamento entra a jugar un papel importante, las acciones deliberadas como prender fuego a una zona boscosa generan incertidumbre y muchas preguntas sobre quienes estamos siendo para nuestro territorio y hogar mismo.
Una problemática que afecta al Tolima
La magnitud de esta situación se refleja en los reportes de las autoridades ambientales. De acuerdo con información publicada por Caracol Radio el 3 de agosto de 2026, la directora de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (CORTOLIMA) señaló que más del 90 % de los incendios forestales registrados en el departamento estaban relacionados con acciones humanas, tanto deliberadas como accidentales. Esta cifra pone sobre la mesa la importancia de investigar las causas de las emergencias y fortalecer las estrategias de prevención.
En algunas zonas rurales, el uso del fuego forma parte de prácticas agrícolas tradicionales. Las quemas pueden emplearse para limpiar terrenos o retirar residuos vegetales, pero las condiciones ambientales, la sequedad de la vegetación y los vientos pueden facilitar que las llamas se propaguen más allá del área prevista.
Reconocer esta realidad no significa responsabilizar indiscriminadamente a los campesinos ni desconocer sus conocimientos y necesidades. Por el contrario, implica comprender por qué se mantienen determinadas prácticas, qué alternativas existen y cómo pueden fortalecerse las medidas de prevención sin desconocer las realidades del campo.
También es necesario diferenciar las quemas accidentales de los actos intencionales. Una emergencia provocada deliberadamente requiere una investigación distinta de aquella originada por una imprudencia o por la pérdida de control de una quema. Esta distinción es fundamental para informar con rigor, evitar acusaciones sin fundamento y determinar las responsabilidades cuando corresponda.
En este sentido, la problemática de los incendios forestales invita a reflexionar sobre la cultura ciudadana: las costumbres, los conocimientos y los comportamientos que influyen en la manera en que las personas cuidan o ponen en riesgo su entorno.
